Cocinar, terapia de relajación

Cocinar es una actividad relajante, según recientes estudios realizados en EEUU. Cocinando no sólo se obtienen deliciosos y nutritivos platos, además se ha demostrado que es una técnica derivada de las terapias de conducta, que fomentan la motivación y ayudan a alcanzar nuestras metas.

Usando la cocina se puede tratar a pacientes con depresión y diferentes adicciones a través del desarrollo de distintas habilidades como la toma de control, la emoción y la memoria.

Habilidades que se desarrollan en la cocina:

Control: Ponerse a cocinar es todo un ritual, pensar la receta, tener los ingredientes, seguir los pasos de la elaboración, disponer de los productos y utensilios que serán necesarios para cocinar… se necesita una buena organización y tener el control de qué se quiere conseguir. Amasar, batir o picar con energía libera la mente, la tensión y hasta te devuelve la tranquilidad.

Emoción: El mundo gastronómico es infinito, cada día salen nuevos recetas, ideas, fotos, vídeos, o programas de los que podemos aprender y encontrar una nueva motivación para seguir aprendiendo y cocinando. El afán por descubrir nuevos sabores, ingredientes o presentaciones supone un nuevo resto para cualquier cocinero, la cocina tiene cabida para todos aquellos que busquen en la cocina la satisfacción de cocinar.

Satisfacción: Cocinar es una actividad generosa, se busca la felicidad y satisfacción de los comensales. El cocinero se implica de una manera diferente, especial para conseguir los mejores resultados posibles y poder complacer a sus invitados, y por consiguiente consiguiendo la satisfacción personal por el trabajo bien hecho.

Memoria: Cocinar potencia la memoria. Pensar en los ingredientes, los materiales necesarios, el orden de preparación… todo el proceso de cocinar lleva asociado un esfuerzo cognitivo importante. Por otro lado, hay ciertos olores que nos llenan de recuerdos, ya que son grandes activadores de la memoria. Esta memoria olfativa tiene más poder en la relación emocional que la relación que establecemos con ciertos platos y alimentos.

Precaución con las sustancias antinutritivas

Los alimentos antinutritivos son aquellos que impiden la absorción de los nutrientes de otro alimento a nuestro organismo. Provocando un déficit nutricional a pesar de llevar una dieta sana, variada y equilibrada. Es decir que no siempre el consumir los nutrientes necesarios es suficiente para tener una buena salud.

Algunas personas son propensas a que su organismo no asimile algunos nutrientes concretos, si además es una persona deportista el déficit nutricional puede agravarse. Por eso es importante conocer cuáles son las sustancias antinutritivas y cómo pueden influir en la absorción de algunos nutrientes.

Los antinutrientes se pueden clasificar en:

Sustancias que impiden la absorción de proteínas

  • Ovomucoide: es la antitripsina de la clara del huevo, e impide el aprovechamiento de su proteína si se consume cruda, ya que el ovomucoide se inactiva con el calor.
  • Antitripsina de la leche: es activa cuando la leche está a una temperatura de 37ªC, pero los tratamientos de pasteurización y esterilización a los que se somete la leche, produce la desnaturalización de esta sustancia. En el caso de la leche materna este efecto inhibidor es protector.
  • Antiproteasas de legumbres y cereales: Se inactivan con el calor al que sometemos estos alimentos para poder consumirlos. Ante un elevado consumo el organismo se defiende y aumenta su fabricación proteasas pancreáticas. Las legumbres tienen gran cantidad de algunos aminoácidos, para poder compensar las pérdidas ocasionadas por sus propias sustancias antinutritivas.

Sustancias que inhiben la absorción de las vitaminas.

  • Vitamina B8 (Biotina). Puede ser inhibida por una sustancia que se encuentra en la clara de huevo cruda.
  • Pescado contiene un antinutriente llamado tiaminasa que impide la absorción de la tiamina o vitamina B1. La falta de este micronutriente puede provocar debilidad muscular y problemas cardiacos como taquicardias y palpitaciones.

Sustancias que reprimen la absorción de minerales.

  •  Cafeína y teína. Inhiben la absorción del calcio por lo que si se tiene algún problema en los huesos como la osteoporosis, no se debe tomar la leche solo con el café o té.  En general es excelente para la salud. Reduce el colesterol, el estreñimiento, el cáncer de colon… pero hay que tener cuidado; ya que puede impedir la absorción de minerales como el hierro o el calcio.
  • Ácido oxálico es una sustancia que se encuentra en alimentos de origen vegetal como en las espinacas, el té, plátano… Ésta sustancia puede afectar a la absorción de minerales como el hierro, magnesio, cobre, fósforo e, incluso, el calcio. Por lo que al ingerir un plato de espinacas y mezclarlo con un lácteo, no solo no vamos a absorber el hierro, sino que tampoco el calcio.